Juggling: el arte (y el desmadre) de lanzar cosas al aire sin que caigan en tu cara

Juggling: el arte (y el desmadre) de lanzar cosas al aire sin que caigan en tu cara

¿Alguna vez has intentado lanzar dos naranjas y un aguacate al aire en la cocina y te has sentido como un héroe por medio segundo? Bueno, eso es, a grandes rasgos, lo que conocemos como juggling, o en español, malabares. Pero ojo, que esto no es solo cosa de ferias medievales o de payasos con pelucas fosforescentes. Hoy en día el juggling es un arte moderno, un deporte, un espectáculo y, para muchos, una forma de vida. Y lo mejor de todo: cualquiera puede intentarlo (con la probabilidad altísima de que la gravedad nos gane al principio, claro).

De la carpa al Instagram: evolución de los malabares

Durante mucho tiempo, el juggling estuvo ligado al mundo del circo clásico: artistas vestidos con trajes brillantes, música de fanfarria y esa aura de “señoras y señores, damas y caballeros”. Ahí lo importante era la perfección técnica: lanzar diez clavas a cinco metros de altura sin pestañear, hacerlo todo con sonrisa congelada y terminar con una reverencia. Un estilo impecable, pero rígido.

Hoy las cosas han cambiado. El juggling moderno o contemporary juggling apuesta más por la creatividad y el estilo personal que por la cantidad de objetos que puedes mantener en el aire. Se mezclan movimientos de danza, se exploran patrones visuales hipnóticos, y hasta se combinan luces LED o fuego. El show se convierte en una experiencia estética, casi como una performance artística. Vamos, que ahora los malabares no son solo “tirar y atrapar” sino también contar una historia o transmitir una emoción.

Flash de Cascada con 7 pelotas

¿Qué se lanza al aire (y por qué no siempre son pelotas)?

Si alguien te dice “malabares” probablemente imagines tres pelotas de colores. Y sí, esa es la imagen más típica, pero la realidad es que el repertorio de objetos para malabares es casi infinito:

  • Pelotas: desde las de arroz para principiantes hasta las de silicona profesionales que brillan bajo las luces del escenario.

  • Mazas: esas especies de botellitas alargadas que vuelan y giran de manera espectacular. Son las favoritas del circo clásico.

  • Aros: muy visuales, sobre todo cuando se lanzan en grandes cantidades.

  • Diábolos: esa especie de carrete gigante que gira sobre una cuerda y que puede hacer trucos acrobáticos increíbles.

  • Cajas de cigarros: (sí, como lo oyes): rectángulos que se apilan, se giran y se equilibran como si la física fuera opcional.

  • Objetos random: desde sombreros y mazas medievales hasta iPads, antorchas en llamas o cuchillos (aunque no lo recomiendo para tu primera práctica en el salón de tu casa).

El juggling profesional es tan amplio que hay convenciones internacionales donde artistas muestran creaciones nuevas cada año. Lo mismo ves un número minimalista con tres pelotas que uno frenético con fuego, luces y veinte objetos cruzando el escenario.

Los cracks del malabar (sí, están en Instagram)

Como todo arte que se precie en el siglo XXI, los malabaristas también tienen su espacio en redes sociales. Algunos nombres que deberías seguir si quieres flipar con lo que se puede hacer con unas pelotitas (y mucho talento) son:

  • Wes Peden (@wes.peden): considerado uno de los malabaristas más innovadores del mundo. Sus vídeos son pura geometría en movimiento.

  • Tony Pezzo (@tonypezzo): otro referente del juggling moderno, mezcla de precisión técnica y estética limpia.

  • Chloé Rutzerveld (@chloejuggles): artista que combina malabares con danza y performance.

  • Maddy Corbin (@maddycorbin): especialista en mazas, siempre con un estilo fresco y actual.

Verlos en acción es la mejor forma de entender la diferencia entre el circo de ayer y el juggling de hoy. Además, inspiran a toda una generación de malabaristas que entrenan en plazas, parques y festivales.


FAQs (preguntas que seguro te estás haciendo)

¿Es muy difícil aprender malabares?
No tanto como parece. Con tres pelotas y un poco de paciencia, cualquiera puede empezar en unas semanas. Eso sí, el secreto es la práctica diaria.

¿Necesito equipo especial?
Al principio no. Puedes usar pelotas de arroz caseras. Si te engancha, sí vale la pena invertir en material de calidad.

¿Es un deporte o un arte?
Ambas cosas. Tiene la exigencia física de un deporte y la creatividad de una disciplina artística.

¿Dónde puedo aprender?
Hay tutoriales en YouTube, academias de circo urbano y hasta convenciones internacionales abiertas al público.

¿Es peligroso?
Solo si te pones creativo demasiado pronto con fuego o cuchillos. Empieza siempre con lo básico.

1 comentario en “Juggling: el arte (y el desmadre) de lanzar cosas al aire sin que caigan en tu cara”

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